Disparo 35
Muchos adultos tienen un niño interior que ha aprendido a funcionar cumpliendo expectativas. En lugar de seguridad, requisitos. En lugar de preocupación, presión. Esta parte aprende que tiene que haber "algo" para ser digno de atención. En la edad adulta, esto se manifiesta en un control excesivo, la autocrítica y el miedo a cometer errores.
¿Te permites no estar preparado, ser imperfecto y cambiante?
¿Cómo reaccionas cuando algo sale mal: con castigo o con comprensión?
¿Hay espacio en tu interior para un error sin consecuencias?
Observa cuando te vuelves duro contigo mismo. El niño interior no necesita corrección: necesita sentir que nada malo sucederá. Cuando te das seguridad, la espontaneidad vuelve por sí sola. No mediante esfuerzo, sino mediante alivio.