EShot

Disparo 34

En la vida adulta, el cuerpo a menudo se reduce al papel de una herramienta. Tiene que trabajar, aguantar, adaptarse a planes y calendarios. Mientras tanto, el cuerpo registra experiencias más rápido de lo que se piensa: tensiones, miedos, inseguridad. Cuando ignoramos estas señales, no desaparecen. Cambian de forma: en rigidez, fatiga, entumecimiento. El cuerpo no se rebela sin motivo: se comunica.