Disparo 42
La lista de "tengo que" puede efectivamente impedirle sentir. Las exigencias organizan el día, pero al mismo tiempo estrechan el foco en las tareas. Con el tiempo, el contacto con las emociones y el cuerpo pasa a un segundo plano. Cuando la presión disminuye, hay espacio para sentirse, no siempre cómodo, pero sí real. Aquí es donde comienza la regeneración.
¿Cuántos de tus "tengo que" son realmente necesarios?
¿Cómo te sientes cuando no te exiges nada a ti mismo?
¿Te permites pasar un día sin un plan?
Haz hoy menos de lo que planeaste, conscientemente. Mira lo que aparece en este hueco. La sensación vuelve cuando dejas de conducir. A menos presión, más contacto con lo vivo y actual. No hay vuelta atrás, es un reinicio.